jueves, 8 de junio de 2017

La Abadía de Saint Ferme (Gironda)

La abadía de Saint Ferme fue fundada por los monjes benedictinos en los siglos VII-VIII. En el año 1080 el obispo de Bazas lo dio a la abadía de Saint Florent de Saumur con el fin de restablecer la disciplina, ya que al parecer los monjes que la habitaban se habían vuelto un poco, digamos, díscolos. Fueron estos los que construyeron la iglesia abacial, del XII, y las dependencias conventuales a partir del XIII, que todavía se pueden admirar convertidas en dependencias municipales.


Como ha sufrido muchas intervenciones desde su construcción, poco queda exteriormente de la decoración de la iglesia abacial. Destaca su enorme cabecera de tres ábsides y desprovista de decoración.


Su sobrio exterior contrasta con el interior, de gran belleza. Se trata de una iglesia de planta de cruz latina, de una sola nave de cinco tramos, transepto y cabecera de tres ábsides.

Vista general desde los pies
Cabecera tripartita desde el transepto
Vista general hacia los pies
Bóveda sobre el crucero del transepto en la que se asienta la torre
Ábsides semicirculares cubiertos con bóveda de horno
Detalle del ábside central
Toda la decoración de la iglesia la vamos a encontrar aquí, en el interior. Consisten en 18 capiteles historiados y 7 con decoracion vegetal. Los figurados alternan los temas religiosos con temas simbólicos. Los más espectaculares están dispuestos en la cabecera. Se trata de grandes figuras cinceladas con gran mimo y maestria. Desgraciadamente, la mayoría de ellos están muy deteriorados, los siglos han pasado por ellos como apisonadoras, pero aún así siguen conservando una gran belleza.
Plano de la cabecera con los capiteles más importantes
Vamos a verlos con más detalle:

Daniel en el foso de los leones:


El profeta Daniel, en el centro de la composición va vestido con túnica talar. Han desaparecido los brazos, pero parece que los leones estaban lamiéndole las manos. Una particularidad de los capiteles de Saint Ferme es que los cimacios de los capiteles también están decorados. En este caso aparecen dos ángeles que acompañan al profeta Habaquq, que lleva un pan en la mano para alimentar a Daniel (sólo nos ha quedado el brazo con el pan).


David contra Goliat:


Representa el momento en que David, con su honda en la mano, ha lanzado ya la piedra contra la frente de Goliat. Éste, con la piedra incrustada en su frente, está cayendo al suelo.


Aquí el cimacio está decorado con elementos vegetales que nacen de las bocas de unas cabecillas en las esquinas.

Capitel del infierno y del paraíso:

Éste es uno de los que está muy deteriorado. Además, la luz que entra por las vidrieras de colores  crean un gran contraluz y tampoco ayuda mucho a conseguir una buena foto.


En esta cara vemos el infierno. Un musculoso diablo con serpientes en los cabellos tiene en sus garras un condenado. En las otras caras del capitel aparecen ángeles con los salvados en sus brazos. pero ésta parte si que no se ve casi nada.En la parte central un ángel señala al condenado.


Capitel con aves: 



En el cimacio podemos distinguir acróbatas contorsionistas.

El señor de las bestias:

Este tema se encuentra representado dos veces. En este capitel lo vemos representado de una forma muy orientalizante, leones y vegetales se entrelazan caprichosamente. El hombre está subido de ellos, dominándolos.


En el cimacio, aves entrecruzando sus cuellos.

Martirio de un santo:

Quizás de San Fermín, a quien está advocada la iglesia y que murió decapitado, o quizás San Juan Bautista. Vemos al santo en el centro con un libro entre las manos, a un lado el verdugo con la espada y al otro dos personajes, uno con un cesto para recoger la cabeza.



Las tres Marías ante el sepulcro de Cristo:

Este capitel también ha sufrido mucho deterioro. En una cara podemos distinguir al ángel de la resurrección sentado en el sepulcro, al que se acercan las tres mujeres con los pomos de ungüento en sus manos. El cimacio de este capitel es uno de los más bellamente decorados. Un hombre barbado mete la mano en la boca de un león y está rodeado de otras fieras.





La Presentación de Jesús en el Templo:


Aparecen cuatro personajes, Jesús en el centro, ha perdido la cabeza pero así lo indica el nimbo crucífero, y la virgen con dos pichones detrás de él. Los otros personajes, muy mutilados, se suponen que son Simeón y la profetisa Ana. Ésta última parece que porta un cirio en su mano, recordándonos que esta fiesta es también conocida como Fiesta de la Candelaria.



La Tentación de Adán y Eva:

Nos encontramos aquí con la representación clásica: la serpiente enroscada en el árbol le tiende la manzana a Eva y ésta se la da a Adán, que, sabedor de haber hecho algo prohibido y consciente de su desnudez, se cubre con una mano. Me llama la atención especialmente en este capitel la rotundidez del cuerpo de la mujer.



El lavatorio de los pies:

Representa la escena, narrada en el Evangelio de Juan, en la que Jesús, antes de la última cena les lava los pies a sus discípulos.


Es un capitel de una finura exquisita. Destaca la expresión de perplejidad en la cara del apóstol, supongo que será Pedro. La talla del cimacio también es excepcional, con esa sucesión de bestias y hombres en forzadas posturas para adaptarse al espacio.


Dos monstruos andrófagos:





Dos cabezas, mitad leones, mitad hombres devoran a dos hombres que se sujetan en unos árboles en forma de Y. Resalta especialmente la cuidada vestimenta de los engullidos, sobre todo su cinturón, prenda de vestir usada fundamentalmente por gentes "de mal vivir": danzarines, músicos, acróbatas...

La posición de sus cuerpos es muy forzada, porque aunque parecen estar de espaldas, sus pies, que se apoyan en el ábaco del capitel, están de frente.


"Señor de las bestias" o domador:
Es la segunda representación que aparece con el mismo tema, aunque con variaciones.



Aquí el hombre está arrodillado, aprisionando una de las patas de los leones, mientras que introduce sus manos en la boca de las bestias. ¿Quizás simbolice la tentación que todo hombre debe vencer para alcanzar la salvación?


Un milagro de Jesús

Vemos a Cristo bendiciendo con la mano levantada que se dirige a dos hombres, uno de ellos no tiene cabeza, pero el otro, con un bastón, parece que tenga la mirada perdida. Quizás se represente la curación del ciego de nacimiento, pero también puede referirse a cualquier otro episodio de la vida pública de Jesús.


Hombre de dos cuerpos y una sola cabeza:

Dos cuerpos comparten una sola cabeza. Ambos tienen dos piernas y dos manos, uno de ellos una túnica corta y otra larga. Una mano de cada uno de ellos descansa en los hombros del otro, mientras que con la otra se mesan la frondosa barba que tiene la cabeza que comparte.



Localización

martes, 11 de abril de 2017

El ciclo de la Pasión en la portada de Santo Domingo de Soria

Que la portada de Santo Domingo de Soria es una biblia en piedra se ha dicho multitud de veces. En ella encontramos relatada toda la vida de Jesús, además de la representación del Juicio Final. El ciclo de la Pasión de Cristo está representdo en la arquivolta más exterior, la cuarta. Vamos a verla en detalle, siguiendo para ello la interpretación que hace la profesora Esther Lozano López en su tesis doctoral "Un mundo en imágenes: la portada de Santo Domingo de Soria".







La secuencia comienza con el prendimiento. Lo primero que encontramos es un árbol, quizás para representar que la escena ocurre en el exterior.
En la siguiente escena nos encontramos con algunos discípulos que observan el prendimiento de Cristo:
A continuación vemos como Pedro, lleno de ira, le corta la oreja con su espada a Malco, uno de los soldados que iban a prender a Cristo:
A continuación, el beso de Judas:

La siguiente escena quizás represente el escarnio de Cristo. A la derecha está el buen ladrón, que forma parte de la escena de la Crucifixión.
La crucifixión, con María y San Juan y Longinos y Stephaton con la lanza y la esponja mojada en vinagre. Dos ángeles confortan a Cristo:
A la Izquierda San Juan. En el centro hay una escena dudosa, que Esther Lozano interpreta como el Mal ladrón cuya alma es arrebatada por un diablo. El ángel de la derecha es de la siguiente escena.
A continuación, El Santo Entierro, Resulta extraña la presencia de los dos ángeles que acompañan a José de Arimatea. Uno de ellos parece que porta una menorah (candelabro judío).
En la siguiente escena vemos a un ángel sobre el sepulcro vacío de Cristo, diciéndole a las Tres Marías que iban a ungir el cuerpo con perfumes que Cristo ha resucitado. (Es la llamada "Visitatio Sepulchri). Vemos también a los soldados que vigilaban el sepulcro que han quedado adormilados tras el milagro.
Detalle de las Tres Marías. La última pertenece a la siguiente escena, en la que las Santas mujeres anuncian la resurrección de Jesús a los apóstoles:



La última escena de la arquivolta es el encuentro de Cristo resucitado con María Magdalena, conocida como "Noli me tangere".
Vemos que la arquivolta se cierra como empezaba, con un elemento vegetal.




domingo, 2 de abril de 2017

La portada de San Pedro de Miñón de Santibáñez (Burgos)

A 20 kms de Burgos, en la vega del Río Urbel, se encuentra Miñón, localidad perteneciente al Valle de Santibáñez.
La iglesia se encuentra situada en un alto al que se llega por un camino que parte desde la carretera. Es una construcción de una sola nave, con torre a los pies, y cabecera semicircular, único resto junto con la portada y la pila bautismal que se conserva de la antigua fábrica tardorrománica (finales del XII, principios del XIII) ya que el resto fue reconstruido en el siglo XVI.




Lo más interesante, sin lugar a dudas es su portada, que ha llegado a nosotros de milagro, pues está parcialmente tapada por un gran contrafuerte de la obra del XVI.

Es una bella portada de cuatro arquivoltas sostenidas por columnas que han desaparecido y sólo quedan los capiteles, muy deteriorados. Uno de ellos con una extraña representación de unos personajes alados (quizás ángeles) que parecen pinchar algo en el centro que ha desaparecido.


Al otro lado nos encontramos con unas sirenas bicaudatas y unos grifos (o algo parecidos) afrontados.
El ábaco está decorado con unos elementos vegetales primorosamente tallados.
El alero de la portada está sostenido por canecillos. Destaco dos de ellos, los que tienen personajes antropomorfos:
¿Personaje amasando pan?

Monje
La portada en si consta de cuatro arquivoltas, algo apuntadas, todas ellas decoradas. La más exterior con una original moldura de elementos triangulares tridimensionales (no se cómo denominarlos), la siguiente con una serie de personajes, con chevrons la tercera y la interior con unos medallones.

La primera y segunda arquivolta parecen no casar bien con la portada, pues su dovela central se encuentra desplazada y está confeccionada con elementos que parecen recortados ex profeso para encajarlos ahí. Puede ser que esta portada fuera de otro sitio y la montaran aquí de nuevo.

Los expertos hablan de dos talleres, uno el responsable de la factura de los medallones con animales fantásticos inscritos y otro el de las figuras humanas, pero a mi me parece encontrar cierto parecido entre los rasgos humanos del centauro que aparece dentro de un medallón, y el resto de personajes de la otra arquivolta. Vamos a verlas más de cerca.


En esta arquivolta, en la que están esculpidos 11medallones y pico (pues como he dicho antes la dovela central es un medallón recortado) se ha querido ver elementos zodiacales. No creo que sea así pues aunque hay leones y un arquero, la mayoría de ellos no coinciden con los signos del zodíaco. Son unos medallones muy parecidos a los que podemos encontrar en las portadas de Almendres y Soto de Bureba, también en Burgos. Son representaciones del bestiario fantástico.


Aquí podemos observar un medallón que ha sido recortado para que encaje bien


El rostro de este personaje es muy parecido a los de los que aparecen en la siguiente alquivolta




Pero es la portada de los personajes humanos la que más llama la atención. Personajes con cabeza en forma de gota, con unas expresiones muy marcadas a pesar de que están hechas de forma muy tosca. No los hay comparables en ninguna otra iglesia de los alrededores, o por lo menos yo no los conozco. Podríamos decir que son un "unicum" dentro del románico que conocemos. Si este taller trabajó en alguna iglesia más, no nos ha llegado.

Vemos como la dovela central de la arquivolta de los chevrons (y que representa una especie de ave) parece haber sido encajada ahí muy forzadamente.


Dicen Nuniloo y Danieles en el foro de Caminando entre Románico (y yo suscribo totalmente esta opinión) que debe tratarse de una "foto de grupo". Se celebra una fiesta litúrgica, quizás de consagración de la iglesia, o cualquier otra fiesta religiosa y aparecen representados en las tres dovelas centrales el poder religioso (hombre con especie de mitra y báculo y monje lector) y el civil (hombre apoyándose en una espada).



A los que les acompañaría un cortejo de  músicos y acróbatas que amenizaran la fiesta de después.


Hay algunos personajes que se salen de este guión, y que no se muy bien qué pueden estar haciendo:
Un personaje tumbado en el suelo, boca abajo, en la postura en la que, por ejemplo, se ordenan actualmente los sacerdotes. Pero desconozco si en el siglo XII se hacía de esta forma:


Otro, que parece que esté oficiando Misa, ante un objeto muy deteriorado que pudiera ser un copón y con un gesto en las manos muy parecido a los de la postura de meditación, con el pulgar y el índice juntos....

Un anciano que se mesa una barba bifurcada en dos mechones:
Y por último un rostro burlón de ojos saltones, cuya factura no tiene que ver nada con el resto. Quizás sea recolocado:


El resto, bailarines/as y acróbatas, contorsionistas....y músicos con instrumentos de cuerda y viento.















Es increible como el artista consigue unos rostros tan expresivos a pesar de la aparente rudeza de la talla:



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